La Ley castiga a los asesores deportivos | Fraude fiscal en España

LA LEY CASTIGA A LOS ASESORES DEPORTIVOS

Horas antes que Cristiano Ronaldo se convirtiera en el azote de la Selección Española con ‘su triplete’ de goles, sus asesores cerraban un acuerdo con Hacienda para poner punto y final a su proceso judicial por presunto fraude fiscal del astro portugués, en España.

La jueza del caso de Cristiano Ronaldo imputó a todos los colaboradores que han trabajado para el futbolista durante los años en los que la Agencia Tributaria le ha reclamado el pago de impuestos. La magistrada consideraba que los asesores del portugués fueron los que le ayudaron a desviar ingresos a paraísos fiscales e intervinieron directamente en el delito.

Y parece que Cristiano se sintió liberado del acoso del Ministerio Público, porque salió con mirada asesina para vengar ante ‘La Roja’ sus tres meses de contencioso judicial en España.

Cristiano Ronaldo jugaba en el Mundial de Rusia, mientras sus asesores fiscales lo hacían a más de 4.000 kilómetros de la estrella lusa. El portugués había aceptado dos años de prisión y pagar casi 19 millones de euros para cerrar su litigio con Hacienda. Su presunción de inocencia se mantuvo durante el proceso, hasta que Cristiano decidió que era el momento de cerrar cuentas con el Fisco español.

Curioso que eligiera la misma fecha, 15 de junio, en la que Portugal se enfrentaba a España en el mundial. ¿Vendetta? Vaya a usted a saber, aunque viendo la mirada del crack antes de lanzar la falta que supuso el empate a 3 definitivo, todo indica que le tenía ganas a España.

Una urgencia, la de saldar cuentas con Hacienda, que es coincidente con la más que posible marcha de Cristiano del Real Madrid y, por ende, de la Liga española de fútbol. ¿Casualidades o causalidades?

Mientras el delantero está concentrado con su selección, sus asesores negociaban en España el acuerdo final para desligar a su representado de un presunto caso de fraude fiscal en España. Y aquí entra en juego el concepto de culpabilidad por fraude no sólo en lo que atañe al deportista, sino también a quienes lo representan.

El Ministerio Público español acusó al deportista portugués de cometer cuatro delitos fiscales entre los ejercicios 2011 y 2014, con la tributación de sus derechos de imagen. Se inició un proceso judicial contra el jugador en el que acabaron imputados todos sus asesores; su agente, Jorge Mendes, el responsable de sus patrimonios comerciales, Luis Correia, o su abogado personal, Carlos Osorio, quien tuvo un papel destacado en la creación de las sociedades con las que tributó Cristiano.

Tras el acuerdo alcanzado con la Hacienda española, todos ellos han quedado automáticamente exculpados.

En este proceso judicial ha quedado demostrado que Cristiano Ronaldo desvió a un paraíso fiscal al menos 150 millones de euros para ocultar ingresos por derechos de imagen. Se ha pasado del “quien no debe, no teme”, pronunciado por el futbolista, a aceptar dos años de prisión -que no cumplirá- y cuatro delitos fiscales.

Por un caso parecido al de Cristiano Ronaldo es por el que atraviesa también el español y ex jugador del Real Madrid, Xabi Alonso. La Fiscalía Provincial de Madrid ha pedido la misma condena para los asesores que para el actual futbolista del Bayern de Munich. En este caso, para su asesor fiscal, Iván Zaldúa, y para el administrador de la sociedad con la que tributó el futbolista cuando jugaba en el Madrid, Ignasi Maestre Casanova. En total, cinco años de cárcel, una multa a cada uno de ellos de cuatro millones de euros y un pago conjunto de más de dos millones a la Agencia Tributaria en concepto de responsabilidad civil, por cometer tres delitos contra la Hacienda Pública entre 2010 y 2012.

Fraude fiscal: ¿Cuándo el representante es inocente y cuándo culpable?

Los casos de Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo y de otros muchos deportistas profesionales que hemos citado en artículos anteriores, han hecho que la justicia española ponga el ojo también en sus representantes o asesores. De hecho, ha sido el mismísimo Tribunal Supremo el que advertía en la sentencia contra el futbolista del Fútbol Club Barcelona, Leo Messi, que quienes aconsejaron al argentino quedaran libres “de toda preocupación acusadora”.

Con este precedente, Ministerio Público y Abogacía del Estado trabajan en la actualidad para pedir responsabilidades económicas y penales a aquéllos que trabajan para los deportistas profesionales, cuando se comete un delito contra la Hacienda Pública.

La Fiscalía del Estado piensa que de algún modo algunos asesores son cómplices con sus representados a la hora de cometer un delito fiscal, ya que son los que les orientan sobre la forma más adecuada de tributar sus impuestos. Al fin y al cabo, como ya hemos comentado en otras ocasiones, los deportistas profesionales están a lo suyo: superarse día a día para conseguir sus metas deportivas.

Esto no significa que la justicia española se vaya a dedicar ahora a perseguir a todos los asesores de deportistas. Pero dada la proliferación de casos de presunto fraude fiscal por parte de muchos de ellos, sí que se vigilará más la actuación de los representantes; sobre todo si lo que se comete es un delito y no una infracción tributaria.

Además el actual código penal facilita que se investigue a aquellas personas que colaboren en la creación de estructuras y sociedades en paraísos fiscales, con el fin de defraudar a Hacienda.

Pero, ¿dónde se encuentra el límite entre el asesoramiento y el delito fiscal? El hecho de que el deportista profesional delegue funciones en un profesional a la hora de orientarle sobre la forma en que tiene que pagar sus impuestos, no es un hecho delictivo. Sin embargo hay delitos y delitos. Cuando se intenta engañar a Hacienda, existe una responsabilidad penal al cometerse un delito fiscal, catalogado dentro de los delitos especiales, que incluyen penas de cárcel como hemos visto en los casos de Cristiano Ronaldo y Xabi Alonso.

Cuando existe una implicación del asesor en la comisión del delito y los ingresos provenientes de los derechos de imagen del deportista no acaban en las arcas de Hacienda sino en sus bolsillos, entonces el representante es partícipe en el delito; en este caso, fiscal.

Por eso, cuando entran en juego conceptos como paraísos fiscales, sociedades interpuestas, sociedades fantasma u operaciones sin sentido, lo aconsejable es que si eres asesor fiscal no trabajes con ese cliente para evitar que Hacienda termine pidiéndote cuentas.

Autor: Fernando Chacón Frías | Periodista y redactor, con más de 20 años de experiencia en el sector..

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