Patrocinio deportivo

PATROCINIO DEPORTIVO Y DEDUCCIONES FISCALES

El patrocinio deportivo es una acción publicitaria y comercial. Supone un negocio y una acción de marketing muy eficaz para las grandes marcas y también para aquellas pequeñas y medianas empresas (pymes) que necesitan darse a conocer en el mercado. Y conlleva importantes deducciones fiscales.

Toda empresa que asocie su imagen a un deportista puede conseguir una deducción fiscal en el Impuesto sobre Sociedades. El porcentaje deducible es del 40 por ciento para aportaciones inferiores a 50.000 euros.

Estas acciones deben ser consideradas como Actividades de Mecenazgo Prioritario. Además, de forma más intangible, la empresa también verá incrementada considerablemente la exposición de su marca.

Un ejemplo de patrocinio deportivo de actualidad es el de la empresa Solfrío, que elabora gazpachos, salmorejos y cremas, y que vuelve a ser patrocinador de La Vuelta Ciclista a España. Esta acción publicitaria le ha costado a la pyme malagueña un desembolso de 100.000 euros. Gracias a este patrocinio, la empresa ha visto aumentar notablemente sus ventas en el último año. Y ven más una inversión a un gasto la campaña emprendida.

Además, asocian el consumo de sus productos a una vida sana, practicando deportes como el ciclismo. De esta forma consiguen hacer llegar su marca a un público objetivo.

El Retorno sobre la Inversión (ROI) calculan que podría oscilar entre el 40 y el 600 por cien de la inversión inicial, con una deducción sobre impuestos del 80 por ciento.

Patrocinio y publicidad

La Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte recoge los incentivos fiscales por la esponsorización de actividades deportivas. Se considera deducible la cantidad que aporte en concepto de patrocinio publicitario, como si fuese cualquier otro gasto en publicidad.

El Gobierno central presentó en diciembre de 2013 el proyecto “España Compite: En la Empresa y en el Deporte”. Se trata de un programa de promoción de la cooperación entre la pyme española y la práctica deportiva amateur y profesional.

La iniciativa nació de la colaboración entre empresarios, deportistas y el Consejo Superior de Deportes (CSD).

Este programa genera el compromiso entre la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), el propio CSD y la Asociación de Deportistas, de realizar ciertos eventos y acciones orientadas al impulso y proyección de las pymes españolas en el ámbito nacional e internacional.

Además, busca la potenciación de jóvenes talentos deportivos y la incorporación de deportistas en la empresa. También prevé la promoción del empresario como motor de crecimiento asociado a los valores del deporte.

Evidentemente, no todas las pymes tienen la capacidad económica de Solfrío o de cualquier otra empresa que pueda invertir por encima de 50.000 euros para patrocinar a un deportista, o un acontecimiento deportivo. Sin embargo, no hay que llegar a cantidades tan elevadas como las del ejemplo, o la que llevan a cabo las grandes empresas.

Por ejemplo, imagine que usted es dentista y ha montado su propia clínica. Es una persona que le gusta el deporte, que va al gimnasio y que promueve desde su negocio la importancia de una vida sana.

Quiere trasladar la idea de que una buena salud bucal en los deportistas, mejora notablemente su rendimiento. Sabe que el gym al que va suele organizar determinados eventos deportivos. ¿Por qué no destinar de su presupuesto una cantidad que sirva para dar mayor presencia a su negocio?

El hecho de que una marca sea más visible aumenta la notoriedad y la presencia de esa marca en un sector geográfico.

A lo mejor su clínica ha conllevado una importante inversión y todo son gastos en los primeros dos o tres años. Sin embargo, que pueda patrocinar a un deportista profesional o una actividad deportiva, aumentará la presencia de su marca, por un lado, y obtendrá beneficios tangibles por esa inversión. A lo que hay que sumar el hecho de que un año más tarde, se podrá descontar un importante porcentaje en impuestos.

Hay muchos ejemplos donde deporte y empresas se han unido para conseguir importantes ratios. El caso del Banco Santander, que patrocina la Liga española de fútbol e invirtió en la Fórmula 1, cuando el piloto asturiano Fernando Alonso fichó por la escudería Ferrari.

La triple campeona de badminton, Carolina Marín, tuvo problemas de patrocinadores en el comienzo de su carrera deportiva. Los éxitos de la deportista onubense han servido para que las marcas se fijen en ella a la hora de expandir sus actividades empresariales y de negocio. Por ejemplo, la cadena de hoteles Meliá firmó con Marín un acuerdo de un año, con el que la jugadora se convirtió en embajadora de la marca.

La conocida cadena de hoteles cuenta con 17 hoteles en Asia, continente donde el badminton es uno de los deportes más seguidos y donde se celebran los torneos más importantes a nivel mundial. El objetivo de Meliá es contar con 30 instalaciones en la zona para 2020.

El fichaje de Meliá Hoteles le ha servido para expandir su marca por Asia, gracias a que se ha fijado en una deportista de élite.

Las empresas, pequeñas o grandes, saben de la importancia que tienen los deportes y los deportistas profesionales en la población. Un Rafael Nadal, un Pau Gasol, la propia Carolina Marín, la Selección Española de Fútbol, Messi… Todos mueven importantes pasiones y generan importantes beneficios para las marcas.

¿Se ha fijado alguna vez en quiénes patrocinan los grandes eventos deportivos a nivel mundial y a los deportistas de élite? Observe, porque quizás muchas marcas le resulten desconocidas. Sin embargo, seguro que algunas de ellas han visto multiplicar no sólo sus ingresos, sino también su presencia en el mercado.

Al fin y al cabo, el patrocinio deportivo no es más que una forma de publicidad. Eso sí, muy rentable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *